Está ubicado en la esquina noroccidental de la fortificación Logroñesa y fue construido entre los años 1522 y 1524. Cubo artillero articulado conforme a una triple plataforma resultado de la combinación de un adarve y dos galerías de tiro con trincheras con el fin de castigar a los asaltantes del foso.
Las murallas con el paso del tiempo soportaron un alto nivel de deterioro, conservando únicamente unos pequeños restos aislados entre los que figura la Puerta de Carlos V.